Familiares y amigos despidieron a Malaquías Céspedes, conductor de la empresa Real Star, asesinado a balazos en la intersección de la avenida Trapiche con la Panamericana Norte. Sicarios en moto se colocaron a su altura y dispararon mientras estaba detenido en un semáforo. Su hijo, quien trabajaba como cobrador de la unidad, pidió a los pasajeros tirarse al suelo.
COMAS, LIMA. – La ola de violencia que azota al transporte público cobró una nueva víctima. Familiares y amigos despidieron con profundo dolor a Malaquías Céspedes (48), el conductor de la empresa Real Star (conocida como «La 41»), quien fue asesinado a sangre fría en lo que se presume es un nuevo caso de extorsión por cobro de cupos.
Crónica de un ataque anunciado
El fatídico incidente ocurrió en la intersección de la Avenida Trapiche con la Panamericana Norte. Según testigos, el bus se detuvo ante la luz roja del semáforo cuando dos sicarios a bordo de una motocicleta lineal se posicionaron junto a la ventana del conductor. Sin mediar palabra, los atacantes abrieron fuego directamente contra Céspedes.
En medio del caos, surgió un acto de heroísmo. El hijo de la víctima, quien trabajaba como cobrador en la misma unidad, reaccionó de inmediato al ver las armas. Su grito de «¡Al piso, todos al piso!» permitió que los pasajeros se pusieran a salvo, evitando una tragedia mayor por balas perdidas dentro del bus.
Un sector bajo asedio
Este asesinato no es un hecho aislado. La empresa Real Star ya había denunciado amenazas previas. El caso de Malaquías Céspedes se suma a una estadística alarmante en lo que va del 2026:
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Crisis de flota: Los gremios reportan que solo el 30% a 40% de las unidades están operando por temor a nuevos ataques.
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Extorsión desbordada: Se estima que las bandas criminales han triplicado los montos de «cupos» exigidos a las empresas formales.
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Respuesta del Gobierno: Aunque se han anunciado inversiones de hasta USD 150 millones para reforzar la seguridad y cámaras en los buses, los transportistas denuncian que las medidas aún no llegan a las calles.
«Mi padre solo quería trabajar. No es justo que por no pagar un cupo le quiten la vida a un hombre que solo buscaba el sustento para su hogar», declaró un familiar durante el sepelio.
Amenaza de paro indefinido
Tras el entierro de Céspedes, diversos gremios de transporte de Lima y Callao han advertido sobre un posible paro indefinido si no se establecen unidades especializadas de la PNP con presupuesto real para patrullar los paraderos más críticos del Cono Norte.









